jueves, 9 de septiembre de 2010

el espacio vacío.

No te das una idea, o si, de lo que es llegar a casa todos los días, subir, y que no estés ahí acostado al sol de mi ventana. Que por las noches ya no me des calor. El no sentir la suavidad de tu pelaje, ni el caminar de tus patas en mi espalda cuando duermo, ni los maullidos a las 5 de la mañana, ni la ternura de tu compañia, ni todo ese amor que sentíamos el uno por el otro.

Nunca voy a olvidar el día que te fuiste acostado en mi pecho. De tu cara que se desvanecía al dormirte, y en el fondo el esfuerzo por no querer irte, nunca quiciste dejar de vivir, ni el último día.

Nacho me contó unos días antes que soñó con vos, que te preguntaba qué sentías al estar ciego, y vos le contestaste que cada vez que te despertabas de la siesta, te querías matar, porque en el sueño veías.

La casa está mucho mas vacía sin vos, ya no es la misma. El lunes me llegaron tus cenizas. Sos muy groso.

Te extraño Gato.

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soñaron bajito..